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Análisis | Batman Arkham Knight (PS4)


¿Qué hay, pipiolos? Creíais que había muerto, ¿no? Pues no. Aquí sigo, y aunque llevo mucho, demasiado, tiempo sin publicar nada, me permito el achacárselo a los estudios y a mi activa vida social en los últimos meses. 
Y si no he tenido tiempo para escribir, casi menos tiempo he tenido para jugar. Sin embargo, esos pocos ratos libres que tenía, se los he dedicado al único que se los merece, que es, evidentemente, Batman.

Hace tiempo que terminé la última aventura del Caballero Oscuro en consolas (porque en PC, por si no lo sabíais, sigue siendo practicamente injugable), sin embargo, aún no había tenido tiempo para escribir sobre el juego. Pero eso ha cambiado, y hoy os traigo el análisis del final de la triología que Rocksteady ha dedicado al legendario personaje de DC, y el que para muchos, entre los que me incluyo, es un firme candidato a juego del año.

Ah, y spoiler, Bruce Wayne es Batman.



Para hablar de la historia que se nos cuenta en Batman Arkham Knight, es necesario hablar del final de Arkham Cityel último título “canon” de la saga, ya que Arkham Origins, además de una precuela, no fue desarrollado por Rocksteady. Y como hablar del final de un juego implica spoilers, los que no hayáis finalizado el juego de 2011, es conveniente que no leáis esta parte. 

A partir de aquí spoilers de Batman Arkham City

Arkham Knight se sitúa meses después del desenlace de Arkham City. El Joker ha muerto, pero la amenaza de un peligro mayor se cierne sobre Gotham, y es que El Espantapájaros ha vuelto, esta vez con la intención de acabar con Batman de una vez por todas. Después de amenazar con cubrir la ciudad con su gas del miedo, y posterior evacuación de los civiles, las calles de Gotham se verán invadidas por hordas de maleantes y por algunos de los mayores enemigos de Batman, como El Pingüino o Dos Caras. Por si fuera poco, a ellos se suma la aparición de un nuevo enemigo, El Caballero de Arkham, un enigmático personaje que controla su propio ejercito y que parece odiar al bueno de Bruce Wayne sobre todas las cosas.

Sin embargo, El Espantapájaros y El Caballero de Arkham no serán los únicos problemas de Batman, y es que también deberá lidiar con otros problemas, como encontrar una cura a la sangre infectada que El Joker puso en circulación durante los acontecimientos de Arkham City y que amenaza con crear “replicas” del eterno enemigo del Caballero Oscuro. Eso sin contar que el propio Batman también fue infectado con esta sangre como resultado de los planes del payaso en el anterior título de la saga.

Fin de los spoilers

Así pues, estamos ante una historia con bastantes toques épicos, donde todo sucede en una única noche, y, por lo tanto, la sensación de tensión es permanente -No os preocupéis, aunque todo el juego transcurre en unas horas, tenemos todo el tiempo que queramos para afrontarlo- A lo largo del transcurso de la historia, nos veremos las caras con viejos aliados ya conocidos, como Robin, Catwoman o Azrael, aunque son el Comisario Gordon y su hija, Barbara, los que tengan más peso en la historia. También nos encontraremos con clásicos enemigos del Caballero Oscuro, como Dos Caras, Enigma o Hiedra Venenosa, algunos de ellos con apariciones casi “anecdóticas”, y echando en falta a algunos tan carismáticos  como Mr. Freeze o Deadshot. Todo apunta a que tendremos que pagar para poder darles caña comos se merecen.

Así como las misiones principales sí que se presentan con un planteamiento muy interesante y diverso, llevándonos a situaciones bastante dispares y bastante emocionantes, el principal problema de Arkham Knight reside en sus secundarias. Aunque si que hay algunas entretenidas, que nos obligan a estar pendientes de todo lo que veamos y escuchemos por la ciudad, otras se limitan a repetir hasta el hastío la misma mecánica, haciéndose repetitivas y poco interesantes. Por si fuera poco, vuelven los trofeos de Enigma, que ahora, con el mundo abierto más grande hasta el momento, es una labor aún más pesada que en anteriores títulos.

La estructura del juego no difiere mucho de su antecesor, aunque las dimensiones sí que se han ampliado en gran medida. Esta vez tendremos a nuestra disposición toda la ciudad de Gotham, un extenso territorio dividido en tres islas. Las misiones principales, tanto las secundarias, se distribuyen por todo el territorio; algunas están indicadas en nuestro mapa, sin embargo, para encontrar otras deberemos explorar todos los rincones de la ciudad, pero por suerte, en esta nueva entrega tenemos un nuevo modo de desplazarnos.

Y es que una de las grandes novedades de Arkham Knight es la posibilidad de conducir el batmóvil, en una nueva revisión del famoso coche del Caballero Oscuro. El nuevo batmóvil cuenta con dos modos: uno de ellos, el que está activado por defecto, es el destinado a la velocidad y al movimiento por la ciudad, el segundo, sin embargo, nos permite transformar el batmóvil en un tanque con numerosas armas y la posibilidad de desplazarnos lateralmente y así esquivar los ataques enemigos, lo cual usaremos muy a menudo. Porque, si algo abunda en el juego, en mi opinión, demasiado, son los combates haciendo uso del batmóvily es que no solo se repiten en numerosas ocasiones durante las misiones principales, si no que varias de las de las tramas secundarias se componen, en su plenitud, de secuencias de acción a bordo del vehículo.

El control del batmóvil resulta algo tosco, sobre todo en su modo “carrera”, y contrasta con la fluidez del movimiento a pie de Batman, tanto a la hora de desplazarnos por la ciudad, como a la hora de combatir cuerpo a cuerpo con la gran multitud de maleantes que pueblan las calles de Gotham. El desplazamiento por el mundo abierto es en Arkham Knight bastante más satisfactorio que en anteriores entregas, ya que ahora la velocidad y control del planeo se han visto mejorados gracias a la mayor altura de los edificios de la ciudad; y además, la inmersión en el juego que se produce al surcar los cielos nocturnos planeando mientras la lluvia resbala por la capa de Batman es, simplemente, bestial.

Aunque si en algo sigue destacando el juego, al igual que lo han hecho todas las entregas de la saga, es en su sistema de combate. Y es que aquella novedosa manera de afrontar los combates que nos trajo Arkham Asylum allá por 2009, y que tantos imitadores ha tenido –Uncharted 3, Sombras de Mordor y proximamente Mad Max, por citar algunos ejemplos- , sigue funcionando a la perfección, más aún cuando Rocksteady ha pulido practicamente todos los pequeños fallos que tenía.  La diversidad de enemigos nos obligará a enfrentarnos a cada uno de manera distinta, teniendo que pensar bien nuestra estrategia antes de entrar en acción. El desarrollo de gadgets, así como una buena planificación se convierten en elementos esenciales, capaces de transformar totalmente una situación de desventaja en un combate relativamente sencillo. Enfrentamientos exigentes, espectaculares, variados y muy fluidos. Y por supuesto, se conserva la opción de afrontar nuestros enfrentamientos desde el sigilo, lo cual es recomendable en la medida de lo posible, ya que Arkham Knight se siente un punto de dificultad por encima de sus antecesores, lo cual, además de ser bastante lógico, se agradece.

Hay que destacar varias novedades en los combates, como las ejecuciones por por intimidación, que nos permitirán acabar con hasta cinco enemigos consecutivos si conseguimos cogerlos desprevenidos, el uso de elementos del entorno, como tuberías, verjas electrificadas o el propio batmóvil durante los combates, y los combates con dos personajes.  Y es que algunos aliados se unirán a Batman en determinados enfrentamientos del juego, dando lugar a escenas de acción espectacularmente coreocrafiadas gracias a las ejecuciones combinadas. Durante estos combates podremos controlar tanto a Batman como al aliado, y el cambio de uno a otro resulta cómodo e instantáneo. Una lástima que esto solo se produzca en ciertas misiones secundarias y en un momento puntual de la historia. Habrá que esperar a los DLCs para poder ponernos en el pellejo de los colegas de Bruce Wayne.

Más allá del modo historia, y como elementos veteranos en la saga, tenemos los desafíos, que nos obligarán a esforzarnos al máximo, ya sea en combates cuerpo a cuerpo, como a bordo del batmóvil, o a modo de carrera o contrarreloj. Un añadido que, además de alargar la vida útil del juego, resulta lo suficientemente exigente como para contentar a los seguidores acérrimos de la saga. También repite la galería, donde podremos, además de contemplar los detallados modelos en tres dimensiones de una gran cantidad de personajes y vehículos del juego, consultar interesantes datos en las biografías de los mismos, algo que alegrara a los lectores de los cómics y a todos aquellos que quieran saber más de la historia del Caballero Oscuro.


Dejando a un lado la jugabilidad, y centrándonos en el apartado técnico, Arkham Knight luce de lujo, tanto a nivel gráfico como sonoro. Apenas se le pueden poner pegas a un apartado gráfico que sabe jugar perfectamente con la iluminación, con una ciudad rebosante de luces de neón que iluminan los sombríos callejones cubiertos de lluvia; o que recrea a la perfección la lluvia, el barro y los impactos que recibe nuestro vehículo cada vez que avanzamos por la ciudad a toda velocidad. Desde luego, estamos ante un juego de nueva generación, que aprovecha muy bien las nuevas consolas, y que, aunque no llega a los 60 fps, se mantiene estable en sus 30 fps y no baja en ningún momento, ni siquiera en las multitudinarias batallas.

La banda sonora mantiene el nivel al que la saga nos tiene acostumbrado, con partituras épicas y solemnes, que acompañan a la perfección a la ambientación de la última aventura del Caballero Oscuro, tanto en los momentos de sigilo como en las escenas donde prima la acción. El doblaje, tanto en inglés como en castellano, cumple con creces, con una gran cantidad de diálogos muy variados, desde las “escenas de muerte”, en las que un villano se jacta de haber acabado con nosotros cada vez que caemos en combate, hasta las conversaciones que mantienen los maleantes de Gotham y escuchamos de manera aleatoria mientras exploramos la ciudad. Desde luego, queda patente una gran cantidad de trabajo en este apartado, y sobre todo, una gran atención por el detalle por parte de Rocksteady. Aunque eso sí, se echa de menos la voz ronca del Batman de Nolan. Hubiese sido el colofón perfecto.

CONCLUSIÓNRocksteady cierra su triología basada en el Caballero Oscuro de la mejor manera posible. Un título que recoge lo mejor de anteriores entregas, pule los defectos que pudiesen tener y vuelve a sorprender en el que es, sin duda uno de los mejores títulos del año. Un imprescindible para cualquier jugador, aún más si eres seguidor de las aventuras del mejor detective del mundo.

Lo mejor

  • La historia principal, acción frenética y situaciones épicas y emocionantes.
  • El desplazamiento por la ciudad, tanto en el batmóvil como planeando.
  • Los combates cuerpo a cuerpo, seña de identidad de la saga, mejores que nunca.
  • La necesidad de afrontar enfrentamientos de manera estratégica, se agradece la dificultad.
  • Los combates en el batmóvil, que aunque acaban repitiéndose demasiado, no cansan.
  • La cantidad de desafíos y extras, alargan en gran medida la vida útil del título.
  • El apartado gráfico, al nivel de la nueva generación, destacando la iluminación.
  • El doblaje y la banda sonora, muy cuidados y con gran cantidad de detalle.
Lo peor
  • Algunas de las misiones secundarias, que se repiten hasta la saciedad.
  • No poder combatir con aliados en más ocasiones, a la espera de los DLCs


Acerca de Chopped

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Murciano en el Norte. Juego a cosas, veo cosas y a veces escribo sobre ellas. Pero la mayoría de las veces no.

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