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Crítica de Serie | ‘El Ministerio del Tiempo’ – 1ª Temporada

Ah, la televisión española. Ese conjunto de canales donde conviven comedias vergonzosas, realitys de cocina, insulsas competiciones de cante y “programas” donde se gritan los unos a los otros y la ordinariez está a la orden del día. Cuesta encontrar algo de calidad, sobre todo ficción, y cuando lo hacemos suele ser una comedia o un thriller policíaco. Es por ello que resulta extraño encontrar una serie de ciencia ficción. Y encima de alta calidad. ¿Ciencia ficción de calidad y española? Sí amigos, no estáis soñando, es lo que nos ofrece ‘El Ministerio del Tiempo’, serie de Televisión Española que el pasado lunes finalizó su primera temporada, y cuyo mayor logro es haber sido un soplo de aire fresco en la mayormente rancia parrilla televisiva.

La factura técnica de la serie es de alta calidad

Son muchas las virtudes de ‘El Ministerio del Tiempo’, empezando por la de contar en ocho episodios que componen la primera temporada, una historia de viajes en el tiempo, con muy buenos personajes y guiones, así como de establecer su propio universo, centrado mayormente en el mismo ministerio que supuestamente existe en nuestro gobierno para preservar el futuro y que la historia no cambie. La estructura es la de “el caso de la semana”, teniendo nuestros protagonistas que arreglar un entuerto en cada episodio. Sin embargo, no esperéis episodios clónicos, pues el ritmo de cada uno y de la temporada en general es bastante bueno, viajando nuestros protagonistas a distintos períodos de la historia de España en un mismo episodio y encontrándose varias anomalías temporales muy bien llevadas y resueltas (paradojas, bucles temporales, etc.), aunque haya algún que otro detalle cogido por los pelos. En este aspecto es muy importante la ambientación, y en esta producción se cuida muchísimo, ofreciendo trabajados decorados, vestuario y efectos especiales (nada del croma cutre, excepto en alguna ocasión contada). La dirección es también digna de mencionar; pocas veces he visto llevar tan bien un episodio en la televisión patria como en ‘El Ministerio del Tiempo’. Así pues, siendo técnicamente casi impecable, es una lástima que la banda sonora se luzca tan poco. Estoy seguro que es bastante buena dado lo que he escuchado, pero no se aprovecha todo lo que debería, teniendo poca presencia.

Velázquez trabaja para el ministerio haciendo retratos robots. Como leéis

Otro de los aspectos por los que destaca la serie en sus guiones es el humor, donde se hacen chistes con las situaciones que viven nuestros protagonistas, las diferencias temporales de los mismos y la burla sana hacia los tópicos de nuestro país. Tiene mucho, desde luego, aunque aquí se da una de cal y otra de arena. Y es que en muchas ocasiones el alivio cómico está muy bien incrustado en el guión, pero otras veces parece metido con calzador, no dando muy buen resultado. Algo que deberían pulir en el futuro, sin duda. Además de chistes ingeniosos, encontramos multitud de guiños a la cultura popular, que nos sacarán una sonrisa a los más puestos en estos temas. Se nota que los responsables son unos frikis tremendos, lo cual, además de saber conectar con el público general, hace posible la comunicación tú a tú entre los aficionados al cine, la subcultura y la ciencia ficción en general.
Por otro lado, y dado el alto contenido histórico del que dispone la serie, se aprende bastante viéndola y no es un simple entretenimiento. Aparecen multitud de personajes históricos, y al trío protagonista le toca vivir momentos famosos de nuestra historia o cercanos a ellos. Eso sí, a veces se pasan con las explicaciones y parece que estamos asistiendo a una clase de historia. Entiendo que quieran representar bien el contexto y los personajes con los que se cruzan Julián, Amelia y Alonso, para que nadie se pierda, pero hay que saber cómo inculcar esos conocimientos correctamente mientras el espectador ve la serie. No hay que olvidar que esto, ante todo, es una obra de ficción, y no un libro de texto. Como digo es algo puntual, pero que no deja de hacer acto de presencia.

El ministerio, además de tener cafetería, también tiene sus trapos sucios

Una vez reseñados los aspectos técnicos y el guión, hablemos de los protagonistas, especialmente del trío que encabeza el plantel de personajes. Julián, Amelia y Alonso son tres personas de diferentes épocas, que se enfrentan a los problemas y ven las situaciones de manera distinta, y cuya relación evoluciona muy bien a lo largo de los capítulos. Básicamente los tres consiguen conquistar al espectador con su carisma, aunque hay diferencias entre ellos.
Julián es una persona de nuestro tiempo, por lo que su papel es conectar con nosotros en este aspecto, pues él ve las cosas lo más parecido posible a lo que las podríamos ver nosotros en una situación similar. Irónico, serio, decidido y algo cabeza dura, consigue ser un buen protagonista, y su pasado lo hace aún más interesante, no sabiendo el espectador si esa obsesión suya por su mujer traerá consecuencias a su futuro. Rodolfo Sancho hace un buen papel, el cual, aunque resulta interesante, es posiblemente el más flojo de los tres protagonistas.
Amelia por su parte me encanta. Una mujer fuerte en carácter, inteligente y resolutiva, adelantada a su tiempo. Por algo es la líder de la patrulla. Al ser especialista en historia actúa de narradora para los contextos por los que se mueve el grupo, llegando, curiosamente, a superar a Julián en conocimientos, a pesar de que él es de la época actual. Pocas veces el madrileño demuestra saber algo que ella no sabe, y mayormente es porque es algo sobre el futuro del período de la chica. Por si fuera poco, me parece el personaje más interesante de los tres, tanto por ese misterioso futuro que le espera como por la interpretación de Aura Garrido, que está fantástica.
Pero, sin lugar a dudas, el mejor personaje, aunque no me parezca el más interesante, es Alonso. El soldado es todo un puntazo y supone el elemento cómico más destacable de la serie, en parte porque es el más atrasado (temporalmente hablando) y el que siempre está intentando averiguar qué diablos ocurre. Igualmente, su honor, nobleza y valentía hacen de él el mejor activo de la patrulla. Enorme Nacho Fresneda, que se encuentra totalmente metido en el papel.

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Respecto al resto de personajes, los más asiduos son Salvador (Jaime Blanch), Irene (Cayetana Guillén Cuervo), Ernesto (Juan Gea) y Lola Mendieta (Natalia Millán). Todos son personajes que se mueven entre el protagonismo y el segundo puesto, teniendo cada uno su momento de gloria en varias ocasiones y ofreciendo los actores un buen trabajo interpretativo. Quizás la más interesante de todos ellos sea Irene, especialmente hacia el final de temporada. La que queda en un segundo puesto es Lola Mendieta, quien de primeras se presenta como la principal antagonista, para terminar siendo un personaje anecdótico que ha tenido menos importancia de la que parecía en un principio. Seguro que aún no ha dicho su última palabra.
Otro de los personajes que espero que regrese para la segunda y confirmada parte es Leiva, villano que se nos presenta hacia la recta final y que juega un papel crucial en el penúltimo episodio. Me quedé con ganas de ver más de este vengativo personaje.
La serie terminó con un final de temporada bastante bueno, muy intenso y en el que se revelaron sorprendentes secretos y se descubrió que el ministerio esconde muchos trapos sucios, dándole un doble matiz a algunos de los personajes importantes. Además, tuvo la maestría de crear una paradoja temporal brutal relacionada con uno de los protagonistas, dándole más profundidad al mismo. Chapó por los guionistas. Deseando estoy de ver cómo evoluciona sobre este hecho y qué ocurre en ese futuro de Amelia que tan inevitable parece.

“Fuá, chaval, qué bien que está la Zona Boom del siglo XIX”

Las piezas ya están sobre el tablero y la partida ha comenzado. La primera temporada de ‘El Ministerio del Tiempo’ ha presentado magníficamente el producto, estableciendo las bases de la historia (las puertas y reglas del tiempo, la historia del ministerio, etc.) y jugando hábilmente con sus protagonistas. Ahora sólo queda que éstos sigan descubriendo, que las tramas se abran y den la oportunidad de que el trío evolucione más aún. La verdad es que es toda una alegría que se encuentre este tipo de producción en este país, y que además sepa hacerse con la victoria y no fracasar en el intento, pues a pesar de las irregulares audiencias que ha recibido, los fans se han mantenido firmes y han hecho posible una futura segunda temporada. Volveremos al ministerio, eso seguro, aunque aún tengamos que esperar para ello. Esto… ¿alguien tiene una puerta del tiempo a mano?

Lo mejor

-Su puesta en escena, pues técnicamente es genial.

-Los guiones.

-El trío protagonista, especialmente Alonso.

-Tremendamente divertida y fresca.

-El humor a veces funciona muy bien…

Lo peor

-…pero otras veces no tanto.

-La banda sonora necesita más presencia.

Acerca de Alex Rojano

Imagen de perfil de Alex Rojano
Creador de la página y el que lleva el cotarro de este chiringuito. Me encantan los videojuegos, el cine y las series, así como escribir de ellos, por eso inicié este blog, y a día de hoy aquí seguimos. Los cómics son mi asignatura pendiente, aunque poco a poco me voy poniendo al día y también podéis leer sobre ellos en la web. De la casa Stark, Padawan en muchos aspectos y vengador a tiempo parcial. Yo soy el que le explica a Nolan cómo tiene que explicar los guiones.

2 comentarios

  1. Sí señor, muy buena crítica y muy buena serie. Spin-Off de Alonso de Entrerríos en moto pero YA.

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